¿Podrías Vender Esta Pluma?

“Véndeme esta pluma”

Te aseguro que has escuchado esta frase del famoso “Lobo de Wall Street”, y si no ¿qué estás haciendo? Ve a ver la película ahora mismo y regresas.

¿Cómo vendes tu pluma?

Antes de empezar, aclaro que este texto NO es de ventas, ¿o sí? Porque, aunque lo obvio a veces pasa desapercibido, en cualquier empresa la capacitación constante o reskilling no es negociable, y en ventas es una cuestión de VIDA o MUERTE.

Y aunque suene trillado, uso el ejemplo de “El Lobo…” porque tiene toda la razón. Los mejores vendedores pueden venderte hasta un clip oxidado si se lo proponen. Entonces, te pregunto: ¿Tu fuerza de ventas está realmente lista para vender cualquier cosa?

Si no tienes una respuesta clara (o incluso si crees que sí), vamos a dar un breve pero conciso repaso de lo que tu equipo tiene que dominar para estar en la cima del juego:

 

    • Habilidades de comunicación y empatía: Esto no va solo de productos o servicios, va de personas. Las ventas son relaciones humanas en su máxima expresión, y tu equipo necesita entender los matices de la comunicación efectiva. Al fin y al cabo, ¿quién va a comprar algo si no siente que lo entienden?

    • Adaptación a diferentes escenarios: Tenemos que ser camaleones. Cada cliente es único y puede presentar desafíos y oportunidades diferentes. La capacitación prepara a los vendedores para enfrentar una variedad de situaciones, desde lidiar con objeciones hasta manejar clientes difíciles que solo buscan pensar que se aprovecharon de ti.

    • Persuasión y cierre de ventas: La habilidad de persuadir es esencial, no se trata de presionar o empujar, sino de guiar. La capacitación enseña a los vendedores a identificar los puntos de dolor de los clientes y a comunicar cómo su producto o servicio puede resolver estos problemas y “cambiarles la vida”, ayudando a cerrar ventas como un pro.

    • Actualización con las tendencias: La tecnología, la sociedad y el mundo de las ventas están en constante evolución. La capacitación asegura que los vendedores estén al día con las últimas tendencias y cambios en el comportamiento del consumidor.

    • Vendemos emociones, no objetos: Cuando un vendedor no cree en lo que vende no puede conectar con el cliente y solo provoca que todos perdamos el tiempo.

Nadie compra una pluma solo por su tinta.

Entonces, ¿tu equipo está realmente listo para lo que viene? ¿Les sumarías alguna otra habilidad?

Nosotros, en Domina a la bestia , llevamos años perfeccionando este arte: desde la empatía y la adaptación hasta el dominio de la persuasión y las tendencias. Pero eso no te lo estamos vendiendo… o tal vez sí.

Me encantará leerte y saber si tú también puedes venderme esa pluma.

Domina A la Bestia

Nosotros

Talentos

Soluciones

Redes Sociales

Conectemos